lunes, 19 de octubre de 2015

El sermón de la cueva

En el desierto las fuertes tormentas de arena obligan a maestro y alumno utilizar una cueva como refugio. En la obscuridad hablar es lo único que les queda. “El Señor bien aventurará a quien crea en Él y lanzará al lago de fuego aquel que dude por un momento del reino de los cielos” -dijo el maestro-. ”Maestro, enséñeme el reino de los cielos”. Escarbándose la nariz el maestro encuentra un moco clavado en las paredes de sus fosas nasales y se lo muestra a su alumno. “¿Maestro, es esto el reino que Dios prometió?”. “El señor es caprichoso, pero está más cerca de la perfección que tú y yo. Por eso ha encargado al hombre hablar de su obra y de su palabra”. El alumno, con cierto pesar bajó la cabeza y murmuró: “Temo hacer enojar a Dios”. Para calmarlo el maestro dijo: “Yo también, por eso creo en Él”. El maestro lanza una larga e interminable carcajada.

“Dios talló en la piedra lo
 que le dictó el hombre”
Yo

No hay comentarios:

Publicar un comentario